SI NECESITAS ‘HUIR’ DE TU VIDA

NO NECESITAS IRTE DE VACACIONES, SINO CAMBIAR DE VIDA

Las vacaciones de verano suponen un hito fundamental en nuestras vidas profesionales (los que tienen la ‘suerte’ de tener un ).

En muchos casos supone paralizar proyectos (a nivel de empresa) y a nivel personal, una desconexión total con nuestro día a día.

Por supuesto, que todos necesitamos descansar y cambiar de rutinas. Es está claro. Pero ¿es sano/conveniente que sea tan extremo?

Todos los años cuando se acerca el verano observo los mismos comportamientos:

  • España y Mexico se paralizan el 30 de junio y no vuelve a arrancar hasta el 1 de septiembre. A finales de junio ya empezamos a oír la expresión ‘bueno, eso lo dejamos para después del verano’.
  • Me Necesito desconectar, una expresión muy común es: ‘no quiero ni acordarme de las claves de la compu’.

Las vacaciones de verano paralizan las empresas

Quizás por costumbres pasadas o por esa necesidad de desconectar, las vacaciones de verano suponen un muro prácticamente infranqueable para muchos proyectos y la ralentización y casi paralización de la actividad de muchas empresas.

Cuando se acerca el final de junio, empezamos a oír: ‘bueno, esto mejor lo dejamos para septiembre’, ‘no creo que nos de tiempo a terminarlo antes de verano’, etc.

Es cierto que en ocasiones la mejor opción es aplazarlo, pero también que en otras muchas las ganas de ‘desaparecer’ y/o la creencia de que todo se paraliza durante el verano, nos hace aplazar las cosas sin que sea necesario hacerlo.

Puedo llegar a entender que durante la primera quincena de agosto no arranquemos proyectos o que la actividad baje un poco. Vale. Concedido. Pero ¿qué ocurre con julio? ¿Por qué aplazar un proyecto si tenemos un mes completo para trabajar?

Creo que esta forma de enfocar el trabajo no es buena para las empresas, y sobretodo creo que la mayoría no se lo pueden permitir, sea cual sea la época del año.

Necesidad de desconexión

Como decía al principio, todos necesitamos descansar y cambiar de rutinas. Unos días de vacaciones son más que necesarios para ‘cargar las pilas’.

Lo que no comparto es la necesidad de desconectar totalmente del trabajo, borrarlo por completo de tu cabeza. Parece que si atendemos una llamada o leemos un email se acaban las vacaciones y el mundo.

Creo que si estás en esa situación lo que necesitas es cambiar de vida, no huir de ella. Sobretodo porque no vas a conseguir despistarla. :)

Desde hace años, para mi la diferencia entre trabajo y vacaciones es cada vez más difusa.

No tengo un interruptor apagado/encendido que pulsar para cambiar de estado. Soy la misma persona cuando trabajo y cuando estoy de vacaciones. Tu también ¿no? :)

Mi trabajo forma parte de mi vida, y aquí está el matiz clave, una parte de la que disfruto plenamente.

De acuerdo, es la situación ideal, pero no imposible. Ni mucho menos. Tengo n ejemplos bien cerca.

Por eso cuando me voy de vacaciones, no huyo de mi trabajo, simplemente bajo el ritmo. Si tengo que trabajar un par de horas, atender una llamada o contestar un email, no pasa nada. Lo hago y punto. Eso sí, no paro todo para hacerlo. Busco el mejor momento a lo largo del día (depende del nivel de urgencia/importancia del tema).

De hecho, durante las vacaciones suelo dedicar un rato al día para hacer cosas para las que no he tenido tiempo durante el año. Suelen ser cosas más reflexivas como escribir (estamos terminando el tercer libro), definir metodologías (a nivel de esquemas) o simplemente pensar sobre como hacer mejor las cosas a la vuelta.

Muchos pensaréis: ‘este es un adicto al trabajo’. Para nada. Solo tengo la suerte de disfrutar con lo que hago. Tengo la suerte de que mi trabajo sea uno de mis hobbies.

Igual que busco tiempo para salir a correr, busco tiempo para escribir o leer. Es cuestión de organizarse para compatibilizarlos con tu familia y amigos.

SI NECESITAS ‘HUIR’ DE TU VIDA, NO NECESITAS IRTE DE VACACIONES, SINO CAMBIAR DE VIDA

La imagen que acompaña al post es de ShutterStock